כִּ֠י אֵֽין־חֵ֤לֶק לַלְוִיִּם֙ בְּקִרְבְּכֶ֔ם כִּֽי־כְהֻנַּ֥ת יְהוָ֖ה נַחֲלָת֑וֹ וְגָ֡ד וּרְאוּבֵ֡ן וַחֲצִי֩ שֵׁ֨בֶט הַֽמְנַשֶּׁ֜ה לָקְח֣וּ נַחֲלָתָ֗ם מֵעֵ֤בֶר לַיַּרְדֵּן֙ מִזְרָ֔חָה אֲשֶׁר֙ נָתַ֣ן לָהֶ֔ם מֹשֶׁ֖ה עֶ֥בֶד יְהוָֽה׃
Empero los Levitas ninguna parte tienen entre vosotros; porque el sacerdocio de SEÑOR es la heredad de ellos: Gad también y Rubén, y la media tribu de Manasés, ya han recibido su heredad de la otra parte del Jordán al oriente, la cual les dió Moisés siervo de SEÑOR.
Lea el comentario de sobre Josué 18:7, interpretación clásica versículo por versículo.