לָֽמָּה־פָנֶ֥יךָ תַסְתִּ֑יר תִּשְׁכַּ֖ח עָנְיֵ֣נוּ וְֽלַחֲצֵֽנוּ׃
Porque nuestra alma está agobiada hasta el polvo: Nuestro vientre está pegado con la tierra.
Lea el comentario de sobre Salmos 44:25, interpretación clásica versículo por versículo.