וְעַתָּ֗ה הוֹאַ֙לְתָּ֙ לְבָרֵךְ֙ אֶת־בֵּ֣ית עַבְדְּךָ֔ לִהְי֥וֹת לְעוֹלָ֖ם לְפָנֶ֑יךָ כִּֽי־אַתָּ֤ה יְהוָה֙ בֵּרַ֔כְתָּ וּמְבֹרָ֖ךְ לְעוֹלָֽם׃ (פ)
Y ahora has querido bendecir la casa de tu siervo, para que permanezca perpetuamente delante de ti: porque tú, SEÑOR, la has bendecido, y será bendita para siempre.
Lea decisiones halájicas (ley judía) sobre I Crónicas 17:27: y fuentes halájicas clásicas.