יְהוָ֣ה אֱלֹהִ֔ים אַל־תָּשֵׁ֖ב פְּנֵ֣י מְשִׁיחֶ֑יךָ זָכְרָ֕ה לְחַֽסְדֵ֖י דָּוִ֥יד עַבְדֶּֽךָ׃ (פ)
SEÑOR Dios, no hagas volver el rostro de tu ungido: acuérdate de las misericordias de David tu siervo.
Lea interpretaciones cabalísticas (místicas) de II Crónicas 6:42: y fuentes místicas clásicas.