לֹא־יָב֥וֹא עוֹד֙ שִׁמְשֵׁ֔ךְ וִירֵחֵ֖ךְ לֹ֣א יֵאָסֵ֑ף כִּ֣י יְהוָ֗ה יִֽהְיֶה־לָּךְ֙ לְא֣וֹר עוֹלָ֔ם וְשָׁלְמ֖וּ יְמֵ֥י אֶבְלֵֽךְ׃
No se pondrá jamás tu sol, ni menguará tu luna: porque te será SEÑOR por luz perpetua, y los días de tu luto serán acabados.
Lea interpretaciones cabalísticas (místicas) de Isaías 60:20: y fuentes místicas clásicas.