לְךָ֤ ׀ אָמַ֣ר לִ֭בִּי בַּקְּשׁ֣וּ פָנָ֑י אֶת־פָּנֶ֖יךָ יְהוָ֣ה אֲבַקֵּֽשׁ׃
Mi corazón ha dicho de ti: Buscad mi rostro. Tu rostro buscaré, oh SEÑOR.
Lea interpretaciones cabalísticas (místicas) de Salmos 27:8: y fuentes místicas clásicas.