חַטָּאתִ֨י אוֹדִ֪יעֲךָ֡ וַעֲוֺ֘נִ֤י לֹֽא־כִסִּ֗יתִי אָמַ֗רְתִּי אוֹדֶ֤ה עֲלֵ֣י פְ֭שָׁעַי לַיהוָ֑ה וְאַתָּ֨ה נָ֘שָׂ֤אתָ עֲוֺ֖ן חַטָּאתִ֣י סֶֽלָה׃
Mi pecado te declaré, y no encubrí mi iniquidad. Confesaré, dije, contra mí mis rebeliones á SEÑOR; Y tú perdonaste la maldad de mi pecado. (Selah.)
Lea interpretaciones cabalísticas (místicas) de Salmos 32:5: y fuentes místicas clásicas.