וַאֲנִ֤י ׀ עָנִ֣י וְאֶבְיוֹן֮ אֲדֹנָ֪י יַחֲשָׁ֫ב לִ֥י עֶזְרָתִ֣י וּמְפַלְטִ֣י אַ֑תָּה אֱ֝לֹהַ֗י אַל־תְּאַחַֽר׃
Aunque afligido yo y necesitado, SEÑOR pensará de mí: Mi ayuda y mi libertador eres tú; Dios mío, no te tardes.
Lea interpretaciones cabalísticas (místicas) de Salmos 40:18: y fuentes místicas clásicas.