שִׁמְעִי־בַ֣ת וּ֭רְאִי וְהַטִּ֣י אָזְנֵ֑ךְ וְשִׁכְחִ֥י עַ֝מֵּ֗ךְ וּבֵ֥ית אָבִֽיךְ׃
Oye, hija, y mira, é inclina tu oído; Y olvida tu pueblo, y la casa de tu padre;
Lea interpretaciones cabalísticas (místicas) de Salmos 45:11: y fuentes místicas clásicas.