הָֽאוֹיֵ֨ב ׀ תַּ֥מּוּ חֳרָב֗וֹת לָ֫נֶ֥צַח וְעָרִ֥ים נָתַ֑שְׁתָּ אָבַ֖ד זִכְרָ֣ם הֵֽמָּה׃
Oh enemigo, acabados son para siempre los asolamientos; Y las ciudades que derribaste, Su memoria pereció con ellas.
Lea interpretaciones cabalísticas (místicas) de Salmos 9:7: y fuentes místicas clásicas.