רָשָׁ֗ע כְּגֹ֣בַהּ אַ֭פּוֹ בַּל־יִדְרֹ֑שׁ אֵ֥ין אֱ֝לֹהִ֗ים כָּל־מְזִמּוֹתָֽיו׃
El malo, por la altivez de su rostro, no busca á Dios: No hay Dios en todos sus pensamientos.
Lea interpretaciones cabalísticas (místicas) de Salmos 10:4: y fuentes místicas clásicas.