אַל־תִּתֵּ֣ן יְ֭הוָה מַאֲוַיֵּ֣י רָשָׁ֑ע זְמָמ֥וֹ אַל־תָּ֝פֵ֗ק יָר֥וּמוּ סֶֽלָה׃
No des, oh SEÑOR, al impío sus deseos; No saques adelante su pensamiento, que no se ensoberbezca. (Selah.)
Lea interpretaciones cabalísticas (místicas) de Salmos 140:9: y fuentes místicas clásicas.