מְלַמֵּ֣ד יָ֭דַי לַמִּלְחָמָ֑ה וְֽנִחֲתָ֥ה קֶֽשֶׁת־נְ֝חוּשָׁ֗ה זְרוֹעֹתָֽי׃
Quien enseña mis manos para la batalla, Y será quebrado con mis brazos el arco de acero.
Lea interpretaciones cabalísticas (místicas) de Salmos 18:35: y fuentes místicas clásicas.