Salmos 88:10 Cábala

עֵינִ֥י דָאֲבָ֗ה מִנִּ֫י עֹ֥נִי קְרָאתִ֣יךָ יְהוָ֣ה בְּכָל־י֑וֹם שִׁטַּ֖חְתִּי אֵלֶ֣יךָ כַפָּֽי׃

Mis ojos enfermaron á causa de mi aflicción:  Hete llamado, oh SEÑOR, cada día; He extendido á ti mis manos.

Lea interpretaciones cabalísticas (místicas) de Salmos 88:10: y fuentes místicas clásicas.