וְאָמַרְתָּ֖ בִּלְבָבֶ֑ךָ כֹּחִי֙ וְעֹ֣צֶם יָדִ֔י עָ֥שָׂה לִ֖י אֶת־הַחַ֥יִל הַזֶּֽה׃
Y digas en tu corazón: Mi poder y la fortaleza de mi mano me han traído esta riqueza.
Lea la interpretación midráshica de Deuteronómio 8:17: y exégesis rabínica clásica.