יַ֣עַן אֲ֠מָרְךָ אֶת־שְׁנֵ֨י הַגּוֹיִ֜ם וְאֶת־שְׁתֵּ֧י הָאֲרָצ֛וֹת לִ֥י תִהְיֶ֖ינָה וִֽירַשְׁנ֑וּהָ וַֽיהוָ֖ה שָׁ֥ם הָיָֽה׃
Por cuanto dijiste: Las dos naciones y las dos tierras serán mías, y las poseeremos, estando allí SEÑOR;
Lea la interpretación midráshica de Ezequiel 35:10: y exégesis rabínica clásica.