וַאֲחֵיהֶם֙ לְתֹ֣לְדוֹתָ֔ם תְּשַׁ֥ע מֵא֖וֹת וַחֲמִשִּׁ֣ים וְשִׁשָּׁ֑ה כָּל־אֵ֣לֶּה אֲנָשִׁ֔ים רָאשֵׁ֥י אָב֖וֹת לְבֵ֥ית אֲבֹתֵיהֶֽם׃ (ס)
Y sus hermanos por sus linajes fueron nuevecientos cincuenta y seis. Todos estos hombres fueron cabezas de familia en las casas de sus padres.
Lea la interpretación midráshica de I Crónicas 9:9: y exégesis rabínica clásica.