אֱלֹהֵ֙ינוּ֙ הֲלֹ֣א תִשְׁפָּט־בָּ֔ם כִּ֣י אֵ֥ין בָּ֙נוּ֙ כֹּ֔חַ לִ֠פְנֵי הֶהָמ֥וֹן הָרָ֛ב הַזֶּ֖ה הַבָּ֣א עָלֵ֑ינוּ וַאֲנַ֗חְנוּ לֹ֤א נֵדַע֙ מַֽה־נַּעֲשֶׂ֔ה כִּ֥י עָלֶ֖יךָ עֵינֵֽינוּ׃
¡Oh Dios nuestro! ¿no los juzgarás tú? porque en nosotros no hay fuerza contra tan grande multitud que viene contra nosotros: no sabemos lo que hemos de hacer, mas á ti volvemos nuestros ojos.
Lea la interpretación midráshica de II Crónicas 20:12: y exégesis rabínica clásica.