עֲלֵ֗ה אֶל־חִלְקִיָּ֙הוּ֙ הַכֹּהֵ֣ן הַגָּד֔וֹל וְיַתֵּ֣ם אֶת־הַכֶּ֔סֶף הַמּוּבָ֖א בֵּ֣ית יְהוָ֑ה אֲשֶׁ֥ר אָסְפ֛וּ שֹׁמְרֵ֥י הַסַּ֖ף מֵאֵ֥ת הָעָֽם׃
Ve á Hilcías, sumo sacerdote: dile que recoja el dinero que se ha metido en la casa de SEÑOR, que han juntado del pueblo los guardianes de la puerta,
Lea la interpretación midráshica de II Reyes 22:4: y exégesis rabínica clásica.