אָבִינוּ֮ מֵ֣ת בַּמִּדְבָּר֒ וְה֨וּא לֹא־הָיָ֜ה בְּת֣וֹךְ הָעֵדָ֗ה הַנּוֹעָדִ֛ים עַל־יְהוָ֖ה בַּעֲדַת־קֹ֑רַח כִּֽי־בְחֶטְא֣וֹ מֵ֔ת וּבָנִ֖ים לֹא־הָ֥יוּ לֽוֹ׃
Nuestro padre murió en el desierto, el cual no estuvo en la junta que se reunió contra SEÑOR en la compañía de Coré: sino que en su pecado murió, y no tuvo hijos.
Lea la interpretación midráshica de Números 27:3: y exégesis rabínica clásica.