חָנֵּ֣נִי אֱ֭לֹהִים כִּֽי־שְׁאָפַ֣נִי אֱנ֑וֹשׁ כָּל־הַ֝יּ֗וֹם לֹחֵ֥ם יִלְחָצֵֽנִי׃
TEN misericordia de mí, oh Dios, porque me devoraría el hombre: Me oprime combatiéndome cada día.
Lea la interpretación midráshica de Salmos 56:2: y exégesis rabínica clásica.