וְעַתָּ֣ה ׀ אֲדֹנָ֣י יְהוִ֗ה אַתָּה־הוּא֙ הָֽאֱלֹהִ֔ים וּדְבָרֶ֖יךָ יִהְי֣וּ אֱמֶ֑ת וַתְּדַבֵּר֙ אֶֽל־עַבְדְּךָ֔ אֶת־הַטּוֹבָ֖ה הַזֹּֽאת׃
Ahora pues, SEÑOR Dios, tú eres Dios, y tus palabras serán firmes, ya que has dicho á tu siervo este bien.
Lea la interpretación midráshica de II Samuel 7:28: y exégesis rabínica clásica.