צָמְאָ֬ה נַפְשִׁ֨י ׀ לֵאלֹהִים֮ לְאֵ֪ל חָ֥י מָתַ֥י אָב֑וֹא וְ֝אֵרָאֶ֗ה פְּנֵ֣י אֱלֹהִֽים׃
Como el ciervo brama por las corrientes de las aguas, Así clama por ti, oh Dios, el alma mía.
Lea filosofía judía sobre Salmos 42:3: y fuentes filosóficas clásicas.