וְעַתָּה֙ הִנֵּ֣ה יָדַ֔עְתִּי כִּ֥י מָלֹ֖ךְ תִּמְל֑וֹךְ וְקָ֙מָה֙ בְּיָ֣דְךָ֔ מַמְלֶ֖כֶת יִשְׂרָאֵֽל׃
(24-22) Júrame pues ahora por SEÑOR, que no cortarás mi simiente después de mí, ni raerás mi nombre de la casa de mi padre.
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