יָבֵ֥שׁ חָצִ֖יר נָ֣בֵֽל צִ֑יץ וּדְבַר־אֱלֹהֵ֖ינוּ יָק֥וּם לְעוֹלָֽם׃ (ס)
Sécase la hierba, cáese la flor: mas la palabra del Dios nuestro permanece para siempre.
Encuentre referencias talmúdicas a Isaías 40:8: , pasajes del Talmud Bavli y Yerushalmi.