וְהָיָ֤ה לְבַבְכֶם֙ שָׁלֵ֔ם עִ֖ם יְהוָ֣ה אֱלֹהֵ֑ינוּ לָלֶ֧כֶת בְּחֻקָּ֛יו וְלִשְׁמֹ֥ר מִצְוֺתָ֖יו כַּיּ֥וֹם הַזֶּֽה׃
Sea pues perfecto vuestro corazón para con SEÑOR nuestro Dios, andando en sus estatutos, y guardando sus mandamientos, como el día de hoy.
Lea la traducción aramea clásica de I Reyes 8:61: .