אֱֽלֹהַ֗י אֶקְרָ֣א י֭וֹמָם וְלֹ֣א תַעֲנֶ֑ה וְ֝לַ֗יְלָה וְֽלֹא־דֽוּמִיָּ֥ה לִֽי׃
Dios mío, clamo de día, y no oyes; Y de noche, y no hay para mí silencio.
Lea la traducción aramea clásica de Salmos 22:3: .
אֱֽלֹהַ֗י אֶקְרָ֣א י֭וֹמָם וְלֹ֣א תַעֲנֶ֑ה וְ֝לַ֗יְלָה וְֽלֹא־דֽוּמִיָּ֥ה לִֽי׃
Dios mío, clamo de día, y no oyes; Y de noche, y no hay para mí silencio.
Lea la traducción aramea clásica de Salmos 22:3: .