אַ֥שְֽׁרֵי הַגֶּ֗בֶר אֲשֶׁר־שָׂ֣ם יְ֭הֹוָה מִבְטַח֑וֹ וְֽלֹא־פָנָ֥ה אֶל־רְ֝הָבִ֗ים וְשָׂטֵ֥י כָזָֽב׃
Bienaventurado el hombre que puso á SEÑOR por su confianza, Y no mira á los soberbios, ni á los que declinan á la mentira.
Lea la traducción aramea clásica de Salmos 40:5: .