וַיִּ֤ירְא֨וּ ׀ יֹשְׁבֵ֣י קְ֭צָוֺת מֵאוֹתֹתֶ֑יךָ מ֤וֹצָֽאֵי־בֹ֖קֶר וָעֶ֣רֶב תַּרְנִֽין׃
Por tanto los habitadores de los fines de la tierra temen de tus maravillas. Tú haces alegrar las salidas de la mañana y de la tarde.
Lea la traducción aramea clásica de Salmos 65:9: .