נִכְסְפָ֬ה וְגַם־כָּלְתָ֨ה ׀ נַפְשִׁי֮ לְחַצְר֪וֹת יְה֫וָ֥ה לִבִּ֥י וּבְשָׂרִ֑י יְ֝רַנְּנ֗וּ אֶ֣ל אֵֽל־חָֽי׃
Codicia y aun ardientemente desea mi alma los atrios de SEÑOR: Mi corazón y mi carne cantan al Dios vivo.
Lea la traducción aramea clásica de Salmos 84:3: .