יִֽהְי֥וּ לְרָצ֨וֹן ׀ אִמְרֵי־פִ֡י וְהֶגְי֣וֹן לִבִּ֣י לְפָנֶ֑יךָ יְ֝הוָ֗ה צוּרִ֥י וְגֹאֲלִֽי׃
Sean gratos los dichos de mi boca y la meditación de mi corazón delante de ti, Oh SEÑOR, roca mía, y redentor mío.
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